Lo que todos queremos (pero nunca pedimos) (3.ª parte)


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Por Jonathan Robinson (magíster en Terapia Matrimonial y Familiar)

Trad. Ben Carral

Viene de: Lo que todos queremos (pero nunca pedimos) (2.ª parte)

Jonathan RobinsonVivir desde la abundancia

Dar las tres aes a tu pareja no es algo que deberías hacer únicamente cuando estés molesto con ella. De hecho, tu ser amado se volverá más amoroso cuanto más frecuente y eficazmente hagas que se sienta admitido, apreciado y aceptado. Ingresará el amor extra que le das, y por ello será capaz de manejar mejor los pequeños enfados que suceden inevitablemente en el curso de una relación. A medida que seas más consistente a la hora de dar amor a tu pareja, ella se sentirá más cercana a ti y te dará a cambio su aprecio sincero. Así comienza el ciclo positivo hacia mayores niveles de amor e intimidad.

Resulta sorprendente lo bien que funcionan las tres aes. Con una pareja llamada Shellie y Steve, Steve se quejaba de que Shellie nunca quería tener relaciones sexuales. Por supuesto, el punto de vista de Shellie era que Steve ¡solo quería sexo! Le sugerí a Steve que admitiese el punto de vista de Shellie (aunque no estuviera necesariamente de acuerdo con él). Dijo sinceramente: «Comprendo que sientes que siempre te estoy presionando para tener sexo. Estoy seguro de que te hace sentir muy molesta. Lamento que mi manera de comportarme te haya hecho sentir así». La postura corporal de Shellie, que normalmente era como una coraza, se relajó al momento. Le sugerí a Steve que intentase comprender y aceptar la intención positiva de Shellie de sentirse segura y en control de su propio cuerpo. Y por último le sugerí que empezase a apreciar a Shellie en contextos no sexuales.

Steve estaba indeciso de empezar a apreciar a su mujer. No tenía mucho dólares en su cuenta bancaria de autoestima, y tenía miedo de que si empezaba a apreciar a su esposa, terminaría con menos aún. En una sesión privada con Steve, le sugerí que probase un experimento de una semana con su mujer. Durante una semana tenía que observar el efecto de expresarle a su esposa aprecio sincero tanto verbalmente como a través de abrazos cálidos y no sexuales. A mitad de semana, Steve me llamó excitado y me dijo: «¡Mi esposa se ha convertido en una nueva mujer! Esta semana hemos hecho el amor más veces ¡que en todo el año pasado! ¿Qué le has hecho?». Le expliqué a Steve que aprender a dar a nuestra pareja aprecio verbal y contacto físico afectuoso puede tener efectos inesperados. Cuando llegaron a mi consulta a la semana siguiente, parecían una pareja en su luna de miel.

Pruébalo. La próxima vez que tu pareja esté de mal humor, admite su realidad y di luego lo que aprecias de ella. Quizá le puedas dar un abrazo cálido después de que haya compartido su dolor. Este sencillo gesto de aceptación puede transformar rápidamente cómo se siente tu pareja. Cuando tu pareja y tú os deis admisión, aprecio y aceptación el uno al otro de manera regular, ambos os sentiréis como si estuvierais en el cielo.

Recordatorios milagrosos

  1. Cuando tu pareja esté enfadada, haz un depósito en su cuenta bancaria de autoestima admitiendo su percepción de la realidad; incluso si no estás de acuerdo con su punto de vista. Dile que lamentas que sienta dolor. Comunica luego lo que verdaderamente aprecias y respetas de ella.
  2. La aceptación surge al reconocer la intención positiva y el dolor de tu pareja. Para sintonizar con su intención positiva, pregúntate simplemente: «Aunque lo esté intentando de manera poco hábil, ¿qué sentimientos positivos busca en el fondo con esta conducta?». A medida que aprendas a aceptar a tu pareja aun cuando no te guste su comportamiento, le estarás dando a tu pareja, y a ti mismo, el regalo del amor incondicional.
  3. Al dar admisión, aprecio y aceptación a tu pareja (o a cualquier otra persona en realidad), verás un cambio muy importante en la manera en que te escucha y te responde.

Práctica de maestría

Intenta admitir y apreciar a tu pareja esta semana. Si se siente mal, valida sus sentimientos y experiencia del mundo diciendo algo como: «Parece que… Debe de hacerte sentir… Lamento sinceramente que te sientas tan mal». Encuentra cosas por las que apreciar a tu pareja preguntándote: «¿Qué me gusta o aprecio de ella?». Cuando se te ocurran cosas específicas, díselas. Fíjate en los efectos que tiene en tu pareja y en vuestra relación.

Fuente:
Jonathan Robinson, Communication Miracles for Couples: Easy and Effective Ways to Create More Love and Less Conflict, 2.ª ed. revisada, Conari Press, 2009, trad. Ben Carral. (Existe una traducción al español de la primera edición, Comuníquese con su pareja: herramientas fáciles y efectivas para crear más amor y menos conflicto, Obelisco, 1999.)