¿Tu relación es tóxica?


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Por Jeffrey Bernstein (doctor en Psicología)

Trad. Ben Carral

Jeffrey Bernstein

Evitar que los pensamientos tóxicos se conviertan en comportamientos tóxicos

Recientemente escribí un post titulado «9 pensamientos tóxicos que pueden destruir tu relación» y obtuvo mucho interés, indicando que hay un montón de ¡heridos caminantes ahí fuera! Con «heridos caminantes» me refiero a montones de personas que se sienten frustradas o, peor, emocionalmente descuidadas o abusadas en sus relaciones íntimas. Desafortunadamente parece que donde quiera que miremos vemos y oímos acerca de personas que se sienten infelices y emocionalmente heridas, a menudo severamente, en su búsqueda de sentirse amadas.

En mi libro sobre relaciones: Why Can’t You Read My Mind? [¿Por qué no puedes leer mi mente?], hablo de la fuente real de dónde se vuelven tóxicas la mayoría de las relaciones: ¡tus propios pensamientos! Pero cambiemos ahora de tema y pasemos de los pensamientos tóxicos en tu cabeza a qué se parecen realmente las relaciones tóxicas. A continuación presento las tres señales de las relaciones tóxicas que considero más importantes:

1. Crítica y desprecio. Según el doctor [en Psicología] John Gottman, la crítica y el desprecio son muy destructivos en las relaciones amorosas. Las señales de crítica y desprecio pueden aparecer cuando tu pareja se ríe desagradablemente de ti. Una clienta mía le decía a su marido que era inadecuado sexualmente en respuesta a las críticas de él por sus hábitos de gasto excesivo. ¡Ciertamente todo un lío tóxico! El desprecio también puede aparecer cuando un miembro de la pareja critica al otro en público. Actuar como si se fuera superior también transmite un mensaje despreciativo y tóxico. Experimentar a tu ser amado, o a quien una vez amaste, desgarrándote con aluviones de críticas incesantes resulta muy desmoralizador y emocionalmente insano.

2. Evitación. ¿Te tumban los vientos árticos del tratamiento silencioso de ella, dejándote sin respiración ni esperanza? ¿Te priva él de afecto físico pero luego se queja de que necesitas demasiado? ¿Sientes que cada vez que intentas limpiar el aire, él desaparece en él? ¿Se niega a ir a terapia? La evitación es una forma muy pasiva-agresiva de toxicidad en la relación y a menudo empeora con el tiempo.

3. Te sientes desesperadamente perdido en energía negativa. Al final del día, y durante la mayor parte de él, ¿te sientes cada vez más abatido, quebrado emocionalmente y anestesiado? ¿Sientes que todas las veces que conectas positivamente con tu pareja íntima son en vano, solo pare ser aspirado luego por una energía abrumadoramente negativa? ¿Parece como si, por desgracia, cualquier cambio positivo inicialmente prometedor sea insostenible?

¡Sé honesto contigo mismo!

Ciertamente he visto a demasiadas parejas tirar la toalla de la relación demasiado pronto. Al mismo tiempo, si tu relación es verdaderamente tóxica, y tu pareja no quiere trabajar contigo para realizar cambios, puede ser el momento de abandonar. Reconocer, y seguir reconociendo, las señales persistentes de una relación tóxica te puede empoderar para salir de ella. Sobre todo, ¡sabe lo que vales! Prolongar la agonía de una relación verdaderamente tóxica tendrá efectos nocivos para ti y para tu pareja. Si es posible, consulta con un consejero experto en parejas antes de tomar decisiones significativas acerca de tu relación. Incluso si decides dejarla, es importante que aprendas tu papel en el baile de la relación tóxica ¡para que no vuelvas a repetir la actuación!

Fuente:
Jeffrey Bernstein, «Is Your Relationship Toxic?», en Psychologytoday.com, 25 de diciembre de 2014, visita: 29 de diciembre de 2014, trad. Ben Carral.